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Usos agua cruda

¿Qué usos tiene el agua cruda?

El agua cruda es aquella que no ha recibido ningún tratamiento y por tanto se considera que puede conllevar algún riesgo para la salud. También denominada “agua bruta”, tiene otras utilidades aunque no sea potable. Pero ¿qué usos tiene el agua cruda?

¿Qué se considera agua cruda?

Para poder definir qué es agua cruda de forma visual, podemos decir que se trata del agua que circula en nuestra naturaleza. Aquella que no ha sido tratada y, por tanto, no ha sido introducida a ninguna red de distribución.

La podemos encontrar tanto de aguas superficiales como ríos, lagos, embalses y canales, como en aguas subterráneas como es el caso de los pozos.

Uno de los grandes peligros de este tipo de agua es que no ha sido tratada previamente, por lo que puede contener materia orgánica.

En España, basándonos en la actual normativa técnico-sanitaria de nuestro país, se clasifica a la materia orgánica como componente indeseable del agua destinada al consumo humano.

En el ecosistema marítimo, por ejemplo, cuando desechos agrícolas o forestales ingresan al mar, termina promoviendo un crecimiento excesivo de materia orgánica que, a su vez, provoca un rápido crecimiento de algas u otras plantas verdes que cubren la superficie.

Estos contaminantes son productos disueltos o dispersos en el agua provenientes también de desechos domésticos, agrícolas e industriales o de la erosión del suelo.

Los más destacados que se encuentran en el agua son los cloruros, sulfatos, nitratos y carbonatos. Todos estos microorganismos alteran el sabor, olor, color y turbidez de las aguas.

Por todo esto el agua cruda o bruta debe pasar por diferentes procesos que conforman las estaciones de tratamiento de agua potable (ETAP) para considerarla como agua potable.

Usos del agua cruda

Pero que no pueda ser ingerida no quiere decir que no se pueda usar de otras maneras para poder aprovechar al máximo este valioso recurso. Vamos a enumerar algunos de los usos que tiene el agua cruda:

  • Fregar suelos: usar agua no apta para el consumo para limpieza de suelos es una excelente manera de aprovecharla este agua.
  • Regar las plantas: preferiblemente podemos usar el agua de la lluvia porque no contiene ningún elemento químico como fertilizantes, podemos recogerla y almacenarla para cuando tengamos que regar las plantas, incluso las de interior.
  • Lavar vehículos sus accesorios: desde la bicicleta hasta el coche, es mucho mejor usar agua cruda que agua potable para tenerlos siempre relucientes. Incluso podemos usar el agua que queda de los lavados de nuestra lavadora para este menester. Ese agua jabonosa es perfecta para quitar la suciedad  y, a la  vez, ahorrar jabón.
  • Lavar la ropa: es una gran alternativa para poder aprovechar el agua que no puede ser consumida para hacer la colada.
  • Fregar los platos: En este caso, es preferible emplear agua de lluvia si no tenemos claro el nivel de potabilidad del agua de un pozo, ya que al fin y al cabo los platos o vasos que freguemos van a servir como soporte a alimentos.

 

El agua es nuestro líquido vital por lo que necesitamos tener la tranquilidad de que su composición sea lo más pura y equilibrada posible. El agua mineral natural embotellada, por ejemplo, pasa por un análisis constante que asegura su pureza y potabilidad.

¿Puede beberse el agua cruda?

Recordemos que se trata de agua que no ha recibido ningún tratamiento y su origen no proviene de un manantial. Es por este motivo que el agua cruda no se recomienda para el consumo humano.

Aunque hay personas que promueven su consumo, en el caso del agua del mar, este no es recomendable en absoluto si no es depurada previamente.

Para poder limpiar el agua cruda se le agregan productos químicos para matar las bacterias y parásitos como Salmonella, E. coli y Lambria Lambria. Estos patógenos pueden causar malestar estomacal, diarrea y vómitos.

En primer lugar, antes del desarrollo de los sistemas públicos de agua y los centros de tratamiento de agua, las personas  tenían muchas más probabilidades de contraer enfermedades relacionadas con el agua, como la fiebre tifoidea y el cólera.

Cuidar nuestra salud y la de los miembros del hogar debe ser prioridad. Por tanto, si no contamos con agua embotellada o filtrada, la manera tradicional de asegurarnos antes de consumirla es hervir el agua para que sea segura. El agua hervida es la forma más efectiva de matar microbios que causan enfermedades, como virus, bacterias y parásitos.

Las personas mayores y los más jóvenes corren un riesgo particular de contraer estos contaminantes porque sus sistemas inmunológicos no son lo suficientemente fuertes para combatir los patógenos. Por eso no es nada recomendable dar de beber agua de la que no conocemos su procedencia a un bebé.

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